Saber y querer, curiosa y dinámica mezcla capaz de hacerte pensar por un momento que eres el rey del mambo, que puedes obtener algo que realmente te atrae en el momento que quieres, pero no.
Aún siendo el hombre más sabio del mundo y con más capacidad de querer que una abuelita a su nieto recién nacido, la posibilidad condiciona todo de tal manera que abate tus intenciones con la misma fuerza que el Vesubio hizo con la gran Pompeya.
Y como Pompeya, todos somos alguna vez abatidos por la imposibilidad de querer algo que sabemos nos dará felicidad, pero ya se suele decir que los sentimientos son como puñales, que en vez de penetrar lentamente se clavan como espadazos en plena guerra de Troya.
Ante esta condición que la naturaleza nos impone, se le ven sumados el resto de factores que cada uno añadimos o a cada uno nos añaden, lo cual nos hace vivir en una situación bastante bipolar que en muchas ocasiones se ve influenciada o por una gran felicidad capaz de hacerte sentir que puedes con todo o por una desastrosa tristeza en la cual reflejas tu inutilidad y desgracia.
Pero una vez has experimentado las dos sensaciones, y sabes que aún habiendo sufrido la vacuna pueden seguir afectándote como si nada hubiera pasado, comienzas a pensar que quizá la solución sea en dejar de querer, en dejar de ilusionarte.
domingo, 8 de marzo de 2015
jueves, 5 de febrero de 2015
never is ever
Nostalgia, recuerdo de aquellos primerizos años en los que el símbolo de la amistad consistía en compartir tu bocadillo en el recreo con un compañero de clase, tiempos apacibles, tiempos en los que tu mayor preocupación era capturar un pokémon en tu consola.
Hoy, como cada día, en un martirio de pensamientos contrapuestos que me evaden del mundo, he recordado una palabra que hoy día no tiene apenas verdadera importancia y que cada cual la interpreta como quiere y conformándose a pesar de hacerlo mal: amistad.
Es fácil llevarte bien con mucha gente, igual que lo es ser un ser con capacidades de relacionarse natas, pero ¿es fácil tener amigos?.
Según toda mi breve experiencia, la amistad se labra a base de tiempo, esfuerzo y dedicación. Quizá por eso se suele decir que los amigos de la infancia son los que nunca se olvidan, pues ellos son los que te han visto crecer, cometer errores y en muchas ocasiones te han ayudado a enmendarlos.
Parece ayer cuando estaba en los míticos campamentos de verano con los que consideraba mis eternos compañeros de viaje, pero no, las míticas habladurías de que la gente cambia parecen ser ciertas. Cada uno de esos ``hermanos´´ cogió su correspondiente camino alejándose del resto y creando en mi un inmenso vacío que por muchas pipas que coma y cerveza que beba no se llena.
Pero entre pipa y buche, hoy me han demostrado que todo es relativo, que nunca puedes afirmar algo con la suficiente certeza de que se cumpla, hoy me han recordado esa ilusión de hacer miles de cosas junto con esas personas que un día veías insustituibles.
Reconozco que me da pena perder piezas tan importantes, pero más pena me da quedarme inmune e inactivo ante el transcurso de estos acontecimientos que por si no fueran problemáticos se complementan con el constante ajetreo de mi mente de un lado para otro.
La conclusión y moraleja de todo esto todavía no la tengo muy clara, pero lo que no dudo es en lo inútil e ignorante que he sido tirando por el retrete trabajos de decenas de años, al igual que no dudo de las ganas que pienso poner en enmendarlo.
martes, 27 de enero de 2015
Amor más allá de la muerte.
Es increíble cómo pasa el tiempo, increíble que haya llegado a ese momento en el que los años pasan como días, increíble que ya haya experimentado pérdidas más importantes que mi propia vida.
Hoy te escribo a ti abuelita, mujer que en la rebelde adolescencia que tuve fue capaz de serenarme en una tormenta de valores negativos que abordaban mi pequeña barca hinchable rodeada de tiburones y pulpos gigantes. Hace ya tres años desde que te fuiste, tres años en los que cada sábado he pensado que le faltaba algo, tres años celebrando un fin de año sin tu sopita y típicas gracias que amenizaban la velada. Sé de sobra que nadie es inmortal y que lo bueno dura poco, pero tú eras demasiado buena, demasiado esencial en mi vida, ¿ a quién si no le iba a contar cualquier problema?.
El tiempo vuela, las imágenes se van borrando, pero los recuerdos no, y puedo decir que yo de ti tengo un museo entero que ni el mejor arqueólogo podría terminar de explorar. También sé que a día de hoy estarías orgullosa de mí, que viendo cómo he cambiado y las cosas que he logrado podrías haber hecho el mejor de tus cohetes graciosos.
Puede que esto no llegue hasta ahí arriba, pero sé que con tu característica inquietud y afán de saber algún párrafo que otro leerás. A día de hoy, si pudiera volver a verte, sólo tendría una palabra : Gracias.
La muerte puede ser vencida con el recuerdo. Te quiero, abuela.
Hoy te escribo a ti abuelita, mujer que en la rebelde adolescencia que tuve fue capaz de serenarme en una tormenta de valores negativos que abordaban mi pequeña barca hinchable rodeada de tiburones y pulpos gigantes. Hace ya tres años desde que te fuiste, tres años en los que cada sábado he pensado que le faltaba algo, tres años celebrando un fin de año sin tu sopita y típicas gracias que amenizaban la velada. Sé de sobra que nadie es inmortal y que lo bueno dura poco, pero tú eras demasiado buena, demasiado esencial en mi vida, ¿ a quién si no le iba a contar cualquier problema?.
El tiempo vuela, las imágenes se van borrando, pero los recuerdos no, y puedo decir que yo de ti tengo un museo entero que ni el mejor arqueólogo podría terminar de explorar. También sé que a día de hoy estarías orgullosa de mí, que viendo cómo he cambiado y las cosas que he logrado podrías haber hecho el mejor de tus cohetes graciosos.
Puede que esto no llegue hasta ahí arriba, pero sé que con tu característica inquietud y afán de saber algún párrafo que otro leerás. A día de hoy, si pudiera volver a verte, sólo tendría una palabra : Gracias.
La muerte puede ser vencida con el recuerdo. Te quiero, abuela.
martes, 20 de enero de 2015
Gladiadores de Roma
En la Antigua Roma, ante la expansión territorial por todo el mediterráneo, la estructura jurídica vigente por entonces también conocida como ius commune dejó de surtir efecto y se crearon numerosas fracturas en todos los ámbitos imperiales. Ante esta situación, se produjeron una serie de cambios sociales, políticos y estructurales que permitieron la vigencia del auge poderoso de estos.
Los gladiadores de esta época, consagrados en ese oficio por unos u otros motivos, en numerosas ocasiones tenían la posibilidad de alcanzar la libertad, de poder de parar de luchar día a día por su vida si conseguían una serie de retos o directrices que sus correspondientes dueños les marcaban.
Imagina que eres Roma, que por cada vigoroso problema que te encuentres creas una solución más alocada aún,una capaz no solo de permitirte salir del paso, sino de abrirte un nuevo abanico de posibilidades dentro de esta gran selva en la que nos encontramos. Ahora, imagina que eres un gladiador, que cada dificultad o reto que se te plantea es una oportunidad para obtener una libertad personal capaz de darte la satisfacción y tranquilidad que ni el mejor baño de hidromasajes podría.
Hoy día nadie regala nada, quien algo quiere algo le cuesta, y no por antes rendirte o dejar pendiente algún camino necesario de recorrer lo evitas, solo lo haces esperar. Si algún palo me ha dado la vida, ha sido dotarme de la capacidad de observar la facilidad de la gran mayoría de compañeros gladiadores que tengo para rendirse a la primera de cambio, capacidad que me incita a impulsaros a alcanzar vuestros sueños, a llegar al éxito y a que demostréis lo que realmente valéis.
lunes, 8 de diciembre de 2014
Bendito maldito deseo
Cuando lloras, se para el mundo y nunca sabemos que decir. Cuando lloras los segundos se convierten en minutos y se transforman instantáneamente en horas perdidas de tu reloj. Sin duda el mejor y único momento para este tan triste como necesario estado de ánimo es a solas. Y a solas, o solo yo quizá, veo tan absurdo mostrar tristeza por alguien que te ha hecho daño como intentar tocarme la lengua con la nariz.
Lo bueno de esto, es que aprendes a sufrir, a reírte de ti mismo, de tus defectos; te conviertes en un verdadero hombre de acero que ni con la llama más ardiente puede fundirse. Pero, ¿no tiene cualquier superhéroe mínimamente preciado una bella dama a la que dedicarle sus azañas?
Supongo que siempre debe existir un espacio temporal en el que esa " bella dama", se transforme en ti. Que por períodos actúes tan solo en beneficio propio para reforzar tu armadura, ya que la anterior vez que revelaste tu punto débil lo usaron contra ti como talón de Aquiles.
Nunca pensé que alguien a quien le entregas tanto sea capaz de responder con tan poco, pero si algo bueno tiene lo que no mata, es que o engorda o te hace más fuerte, y hoy en día tan solo tengo mente convertirme en un gran e impenetrable muñeco de Michelín.
Por último me gustaría que siempre tengáis presente esta frase: "no creo en el amor y no es por mí "
Estamos hechos a base de momentos, y el tiempo es lo único que no se compra así que os propongo pensar bien vuestras inversiones.
Lo bueno de esto, es que aprendes a sufrir, a reírte de ti mismo, de tus defectos; te conviertes en un verdadero hombre de acero que ni con la llama más ardiente puede fundirse. Pero, ¿no tiene cualquier superhéroe mínimamente preciado una bella dama a la que dedicarle sus azañas?
Supongo que siempre debe existir un espacio temporal en el que esa " bella dama", se transforme en ti. Que por períodos actúes tan solo en beneficio propio para reforzar tu armadura, ya que la anterior vez que revelaste tu punto débil lo usaron contra ti como talón de Aquiles.
Nunca pensé que alguien a quien le entregas tanto sea capaz de responder con tan poco, pero si algo bueno tiene lo que no mata, es que o engorda o te hace más fuerte, y hoy en día tan solo tengo mente convertirme en un gran e impenetrable muñeco de Michelín.
Por último me gustaría que siempre tengáis presente esta frase: "no creo en el amor y no es por mí "
Estamos hechos a base de momentos, y el tiempo es lo único que no se compra así que os propongo pensar bien vuestras inversiones.
lunes, 1 de diciembre de 2014
Felicidad
A veces no sabes a dónde ir, vas caminando sin ningún rumbo fijo, sin ningún destino en particular... Sin duda alguna esos son los mejores viajes, aquellos en los que te mantienes ajeno a todo lo que a tu alrededor fluye, aquellos en los que ni siquiera el mosquito más porculero puede molestarte a pesar de la cercanía a tu tímpano que este tiene y suele frecuentar.
En esos viajes, el "comodín de los amigos" es totalmente inútil racionalmente, que no teóricamente. En esos viajes tu mayor pilar tan solo puedes ser tú, y es tan incondicional esa regla, que como no la cumplas el paseo se convierte en un gateo lento sobre dolorosos y afilados pinchos que se te clavan lentamente.
Pinchos que tu mismo eres capaz de remodelarlos y convertirlos en torres puntiagudas. Pienso que todo lo que hacemos, lo que nos ocurre tiene la importancia que queramos darle, que ninguna herida sale de forma espontánea, que tiene que tener una causa, causa la cual tu eliges si quieres recordarla como un golpe que te hundió o que te dio un impulso para facilitarte el paseo hasta la felicidad.
Démosle a las cosas la importancia que tienen y la que te darían a ti.
En esos viajes, el "comodín de los amigos" es totalmente inútil racionalmente, que no teóricamente. En esos viajes tu mayor pilar tan solo puedes ser tú, y es tan incondicional esa regla, que como no la cumplas el paseo se convierte en un gateo lento sobre dolorosos y afilados pinchos que se te clavan lentamente.
Pinchos que tu mismo eres capaz de remodelarlos y convertirlos en torres puntiagudas. Pienso que todo lo que hacemos, lo que nos ocurre tiene la importancia que queramos darle, que ninguna herida sale de forma espontánea, que tiene que tener una causa, causa la cual tu eliges si quieres recordarla como un golpe que te hundió o que te dio un impulso para facilitarte el paseo hasta la felicidad.
Démosle a las cosas la importancia que tienen y la que te darían a ti.
martes, 25 de noviembre de 2014
Si tropiezas, te levantas y sigues hasta el final
Tanto tiempo con la certeza de que si todo va mal es porque algo bueno se acerca, con que si cae tres veces en rojo ahora va a negro... Un preciado tiempo ignorando que el azar actúa por voluntad propia y que es capaz de quitarte lo que llevas años cuidando en cuestión de segundos.
No me parece nada justo, pero claro ¿qué significado tiene la justicia hoy en día? Ni hoy en día ni en los milenios que la humanidad lleva en este preciado planeta, los seres humanos siguen moviéndose por instintos y conveniencia pasen dos o dos mil años. A pesar de auto-considerarnos civilizados, si alguien me da tan solo una razón que nos permita proclamarnos así, podré saber que no estoy en lo cierto, que no tengo razón al decir que la sociedad en la que vivimos es egoísta y egocéntrica.
Volviendo al tema de las suposiciones, el azar y demás, hoy me ha quedado claro que si algo puede salir mal, efectivamente saldrá mal. Quizá sea todo psicológico, y de tanto pensar en negativo al final veas todo oscuro y borroso, pero ¿quién es capaz de pensar en positivo cuando ha suspendido el mayor y más importante examen que puedes realizar? ¿Quién puede verlo todo claro tras fracasar en algo en lo que le iba la vida?
Yo, sinceramente, por muchos intentos diarios que haga, no lo soy. Y es triste, es triste ver como la obra arquitectónica que día a día limpiabas y a la que añadías un ladrillito más se derrumba, y por si fuera poco lo hace con más facilidad que el momento en el que la imaginas finalizada.
Igual de fácil también es rendirse, quedarse estancado en esas arenas movedizas por saber que al ser mortíferas pueden hundirte pero por otro lado sabes que a cuestión de centímetros tienes la libertad, la vida.
Es difícil pensar coherentemente en situaciones así, en las que la presión te puede y eres capaz de ahogarte en un vaso de agua, aún así supongo que hay que hacer de tripas-corazón y una vez más evitar la lluvia de tomates escapando por el vestíbulo hasta poder calmar y centrarlo todo.
No me parece nada justo, pero claro ¿qué significado tiene la justicia hoy en día? Ni hoy en día ni en los milenios que la humanidad lleva en este preciado planeta, los seres humanos siguen moviéndose por instintos y conveniencia pasen dos o dos mil años. A pesar de auto-considerarnos civilizados, si alguien me da tan solo una razón que nos permita proclamarnos así, podré saber que no estoy en lo cierto, que no tengo razón al decir que la sociedad en la que vivimos es egoísta y egocéntrica.
Volviendo al tema de las suposiciones, el azar y demás, hoy me ha quedado claro que si algo puede salir mal, efectivamente saldrá mal. Quizá sea todo psicológico, y de tanto pensar en negativo al final veas todo oscuro y borroso, pero ¿quién es capaz de pensar en positivo cuando ha suspendido el mayor y más importante examen que puedes realizar? ¿Quién puede verlo todo claro tras fracasar en algo en lo que le iba la vida?
Yo, sinceramente, por muchos intentos diarios que haga, no lo soy. Y es triste, es triste ver como la obra arquitectónica que día a día limpiabas y a la que añadías un ladrillito más se derrumba, y por si fuera poco lo hace con más facilidad que el momento en el que la imaginas finalizada.
Igual de fácil también es rendirse, quedarse estancado en esas arenas movedizas por saber que al ser mortíferas pueden hundirte pero por otro lado sabes que a cuestión de centímetros tienes la libertad, la vida.
Es difícil pensar coherentemente en situaciones así, en las que la presión te puede y eres capaz de ahogarte en un vaso de agua, aún así supongo que hay que hacer de tripas-corazón y una vez más evitar la lluvia de tomates escapando por el vestíbulo hasta poder calmar y centrarlo todo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)